Zafra de remates de otoño: el valor agregado de un rodeo con registro oficial.

Una vez más hemos sido testigos de una zafra de remates en la cual se destacan altos valores de venta. Y esto no es casualidad cuando el rodeo es de un productor que cuenta con registros oficiales genealógicos (SH o PI), productivos (control lechero) y reproductivos. Esta apuesta a la mejora genética de la raza naturalmente se traduce luego en precios superiores, porque los compradores están dispuestos a pagar un plus a cambio de calidad, garantía, respaldo y confiabilidad.

En este sentido, entrevistamos a representantes de algunos de los Escritorios Rurales que encabezaron las ventas en los meses pasados, quienes realizando un balance de la comercialización, compartieron algunas reflexiones y son testimonios más que elocuentes para subrayar la diferencia entre rodeos que tienen ese valor agregado y el ganado general.

Federico Di Santi, representante del Escritorio Di Santi Ltda. nos dijo que «aquellos ganados con un buen estado y desarrollo, y que además pueden ofrecer al comprador información de su genealogía (son generación, cuentan con información de madre, padre, abuelos y datos de producción) generalmente cuentan con una ventaja en su comercialización. Comparando dos rodeos con igual estado, con la misma condición corporal, el que cuente con los papeles, con el SH, tiene siempre una diferencia de precio, además de una mayor facilidad y agilidad en la colocación.» El Escritorio llevó adelante en el mes de abril el 39º remate anual de la cabaña El Chivo de Antognazza Hnos., alcanzando valores promedio de vaquillonas próximas de U$S 2.190, mientras que en esa misma tarde para vaquillonas sin registro de otras procedencias, el valor promedio fue de U$S 1.670. En el mes de mayo realizó el 7º remate anual de la cabaña La Muesca de Darío Jorcín, y si bien la cabaña vendió sólo toros, en esa ocasión se vendieron hembras de ganado general de otras firmas, que en comparación también mostraron un valor inferior.-

Por otra parte, en ese mismo mes se realizó el 3er. remate anual de la firma Nilo Pérez e Hijos, a cargo de Soria Negocios Rurales, una venta de 200 vaquillonas paridas y próximas, con SH generación. Javier Soria, representante del Escritorio dijo que este año fue «una zafra que asoció dos componentes fundamentales para la buena comercialización de ganado lechero: clima y precio de la leche (en ese orden). Luego de un verano seco, las lluvias de mediados de enero revirtieron esa situación, el productor pudo hacer un nivel de reservas importante y los verdeos y praderas se implantaron de buena manera. El remate de los sucesores de Nilo Pérez e hijos se ha transformado en un clásico de la zafra de otoño donde una cantidad importante de productores puja por una oferta reconocida por su calidad (hasta 12ª generación) y por la confiabilidad de datos que avala la misma. Un trabajo previo con expertos de la SCHU que nos permite ofrecer lo mejor del rodeo que tiene su recompensa en ventas totales y a valores muy destacados.» El promedio de venta de las vaquillonas en este remate llegó a U$S 2.080.

En esta misma línea, Ruben Urchitano, refiriéndose a los remates que llevó adelante su Escritorio en esta zafra de otoño, nos contó lo siguiente: «comenzamos con ventas de ganado general y los valores de las vaquillonas andaban en torno a los U$S 1.400 y U$S 1.500 y cuando en la Expo Melilla realizamos el remate de la firma de José Gurgitano y Martín Gurgitano (cabaña El Grillo), la venta fue muy fluida, tanto de los toros por la genética que tiene la cabaña, como en las vaquillonas, con un promedio de U$S 2.050, notándose mucho la diferencia por la calidad del ganado, la genética y las generaciones que tenían. Luego en el remate de San Alberto se vendieron 30 hembras pedigree y SH también con un promedio en torno a los U$S 2.090, vendiendo todos los reproductores a un muy buen promedio, destacando también los años de mejora genética de la cabaña. En mayo tuvimos la liquidación de Melar S.A., el tambo El Daca de González Victorica en Mercedes, con una venta total con precios muy superiores. Un tambo que estaba quinto en índice de productividad dentro del ranking nacional, las vaquillonas eran generación 10, 11 y 12, alcanzando un promedio de venta de U$S 2.230 con una cantidad muy importante de 200 ejemplares, notándose nuevamente muy bien la diferencia de lo que es ganado con genétcia de muchos años. Luego tuvimos una serie de remates de ganado sin registro, y los precios evidentemente fueron normales, entre U$S 1.400 y 1.600. Quedamos muy conformes porque la zafra de otoño para el Escritorio fue excelente, siempre apuntando a los buenos ganados en pista. Ahora en conjunto con el Escritorio de Javier Soria, tenemos el remate de Cenoz y Cía. de la familia Mangado, un ganado ampliamente conocido, el 23 de setiembre con una liquidación de más de 500 hembras con generaciones muy altas».

En la zafra de otoño también se destacó la venta de la Cabaña Granja Roland de Mauro Caorsi a cargo del Escritorio de Francisco Machín, alcanzando valores promedio en vaquillonas de U$S 1.980 , así como las ventas del Escritorio Waldemar Carbajal también de establecimientos integrantes de la SCHU, obteniendo por ejemplo en vaquillonas próximas de la firma Eduardo y Héctor Martín Mendívil un promedio de U$S 2.000, de Darío Rostagnol U$S 2.030 y de Ubaldo Luzardo U$S 1.880 (en la misma ocasión el promedio de venta en ganado general fue muy inferior). Carbajal llevó adelante además la venta de Darvin Causa a un promedio de U$S 1.810 y de Gustavo Bianco a U$S 1.980.

Sin duda en todos los casos son valores que reflejan la calidad y el respaldo de la excelente genética que ofrecieron estos productores, socios de Holando, a los compradores.

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